En nuestra vida social hay momentos en los que debemos vestir de una forma u otra por diversas circunstancias. Los cuatro tipos de vestuario básicos que hay son: etiqueta, formal, informal y sport.
El fondo de armario, podemos definirlo como el guardarropa básico de una persona, con el cual puede atender a la mayoría de sus necesidades de vestuario (tanto para el ámbito social como el laboral o familiar). Se trata de contar con un número de prendas básicas con las cuales podemos hacer las suficientes combinaciones para poder cubrir de forma correcta cualquier acto o evento de nuestra vida diaria. Aunque hablaremos de las prendas más habituales, puede ampliar información en nuestro apartado Vestir - imagen personal, en donde se habla del vestuario de calle y de los trajes de etiqueta.
Para el.
1. Primavera & Verano. Trajes ligeros de algodón o alpaca. Camisas diversas. Pantalones de vestir en tejidos ligeros así como algún vaquero. Alguna chaqueta de sport (también en algodón o lino). Calcetines de algodón o seda. Jerseys de lana fina o fibra. Polos de manga corta. Gabardina (sin forro para esta época del año). Abrigo ligero de entretiempo. Corbatas de seda. Si se desea para ir de sport alguna cazadora de algodón o tejido gabardina.
2. Otoño & Invierno. Trajes de lana, franela y tejidos tupidos. Abrigo de lana o tweed de tejido grueso. Gabardina (con forro, para que abrigue). Calcetines de lana. Camisas variadas en colores y rayas. Jerseys de lana y de cuello redondo o caja, mejor que de escote a pico. Camisetas de algodón. Pantalones de lana de vestir. Chaquetas sueltas, para combinar con pantalones y camisas. Trenca o parca de invierno en lana o tejidos tupidos. Tres cuartos de piel con forro.
1. Etiqueta. De forma general, salvo excepciones, durante el día se viste de chaqué y por la noche de frac. El smoking puede ser el conjunto todo terreno válido tanto para el día como para la noche. Pero no debemos olvidar que en España el smoking es un conjunto de fiesta no de ceremonia. El frac permite que se luzcan condecoraciones. El chaqué, permite una miniatura, aunque es mejor no lucir ninguna. Los zapatos, mejor cerrados de cordones y dependiendo del vestuario a lucir, deberán ser de charol o similar, o bien los de cordones de piel oscura de siempre (en el vestuario de etiqueta mejor negros).
2. Formal. Un hombre cubre bien sus compromisos formales con dos o tres trajes oscuros de corte clásico y unas cuantas camisas lisas de colores, preferiblemente suaves, que pueden combinar con sus trajes y corbatas. Los complementos, pocos pero de calidad. Gemelos, reloj, anillo, cadena y poco más. Los zapatos, de corte clásico y de cordones, aunque se admiten nuevos diseños como los zapatos de hebilla en vez de cordones.
3. Informal. Las americanas sueltas pueden ser un complemento ideal para combinar con diversos pantalones. También hay combinaciones muy elegantes con otros tipos de prendas como pantalón, camisa y jersey. Los zapatos pueden ser de cordones o bien otros más modernos sin cordones con diversos cierres, sobre todo hebillas.
4. Sport. Las camisetas, las camisas de corte informal, los vaqueros, la pana y otras prendas de corte moderno son las que nos confieren ese aire deportivo o casual, que tanto se utiliza para salir al campo, ir a una finca o simplemente para pasar un agradable día tanto en la montaña como en el mar. El calzado de lo más diverso desde unas típicas playeras, a los naúticos, mocasines o cualquier otro tipo de calzado cómodo.
Para acudir a eventos de gala, el frac será una prenda indispensable. Y el chaqué empieza a serlo también, por las diversas ceremonias en las que es requerido. Recuerde que aunque es una prenda de dia, cada vez se utiliza más en bodas de tarde noche. Durante el día, el chaqué gris oscuro es perfecto para la mañana y primeras horas de la tarde. El negro, hay que dejarlo para el chaqué que se luce en la tarde-noche. No es una costumbre demasiado arraigada en España, pero los ingleses que dominan el tema a la perfección así lo especifican.
Como anécdota curiosa, están las críticas que recibió el Príncipe Carlos de Inglaterra por acudir a la boda de los Príncipes de Asturias con un chaqué gris. Iba perfecto. Lo que ocurre es que en España estamos acostumbrados al chaqué negro para cualquiera que se el horario de lucirlo.