La tecnología LCD
Los monitores de cristal líquido, o LCD, son ya conocidos por los usuarios de ordenadores con pantalla plana. Pero esta tecnología es ya realidad en los televisores domésticos. Las pantallas de LCD tienen excelentes contraste y nitidez. Además de visualmente atractivos, son mucho más económicos que los televisores tradicionales, con tubo de rayos catódicos. El ahorro de energía puede suponer hasta un 40%.
El uso de cristal líquido en monitores de grandes tamaños ha crecido los últimos dos años. El obstáculo principal residía en la fabricación de un ?mother glass? - substrato de vidrio producido específicamente para LCD - grande y ancho lo suficiente para monitores superiores a 21 pulgadas. Los avances considerables en este sector en los últimos años han supuesto un beneficio importante para los fabricantes.
El brillo de la imagen, uno de los puntos débiles del LCD, ha sido mejorado con el uso de la tecnología TFT (thin-film transistor), un transistor que alimenta cada píxel de la pantalla de forma separada. Sin embargo, el avance supuso un incremento en la complejidad del proceso de fabricación, ya que un sustrato con cuatro paneles de resolución 800x600 píxeles usa aproximadamente 5,8 millones de transistores, más de lo que contiene un procesador Pentium.
Comparado a los tubos de rayos catódicos, el LCD lleva otra ventaja además de la economía de energía y mejor calidad de imagen: según los fabricantes, la vida útil de un LCD es un 40% más larga. Por estos motivos, los televisores LCD se han convertido en el nuevo sueño de consumo en el sector, quitándoles el puesto a los de plasma, ya establecidos como líderes en el mercado de pantallas grandes, pero mucho más caros.
ARIEL.-
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