RENAULT KANGOO 2 TEST DRIVE: DE CASA AL TRABAJO y DEL TRABAJO? AL CLUB
Sin permutas revolucionarias, pero con acertados cambios esteticos, el kangoo fase 2 revitaliza la oferta de un segmento casi abandonado. Nuevo motor diesel que no es mas potente pero si mas eficiente- y la incorporacion de siete plazas, son sus novedades mas salientes.
Estamos ante un modelo que, al momento de su lanzamiento, constituyó toda una novedad; su desempeño comercial así lo demuestra: desde 1998 en Argentina vendieron más de 82.000 unidades y en el resto del globo (desde 1997) lleva vendidas más de 2.200.000 ejemplares.

El Kangoo 2 pegó primero y trajo en 2008 un soplo de aire fresco justo en una categoría donde el olor a humedad ya era evidente y afloraba por los rincones. En épocas de Alfonsín tranquilamente le podrían haber robado el slogan: Renovación y Cambio... y como el líder radical, un poquito de cada cosa y hasta ahí nomás.
Sobre la base del modelo archi conocido (la carrocería es idéntica y sólo modifica mayormente la trompa y el capot) se rejuvenece y presenta dos novedades de importancia: el motor 1.5 dCi, que aporta mejoras de rendimiento y no de performance, y la posibilidad de incorporar -por muy poca diferencia de plata- una tercera fila de asientos apta para dos niños pero con pocos visos de integración al habitáculo (sin apoyabrazos, luces, gavetas, etc.).
Todo el staff intimó con una versión Diesel -de equipamiento intermedio- durante una semana: es en la medida que se gana kilómetros de uso cuando se empieza a valorarlo y quererlo. ¿Los ejemplos cotidianos?: las compras del sábado no son un problema sí el descuento del 15% obliga a cargar dos carros, las bicis entran si pedir permiso y sin tener que desarmar el vehículo; atrás las puertas corredizas son macanudas para vaciar de niños la K2 al toque, en segundos y en lugares estrechos, ideal pool escolar mañanero (eso sí, atrás de todo van los de salita rosa sino hay pelea?).
Manejarlo implica también asumir otra postura en el tránsito: se viaja más relajado (como si el conductor se mimetizara con el espíritu de su vehículo) ya que no acelera, frena y dobla como ?un? auto, exige otro tacto y otro tiempo. Nada crítico, no es mejor ni peor, es distinto.
En síntesis, el nuevo Kangoo 2 ofrece un cambio radical? sí la referencia es a la tibieza del partido centenario y a su poca propensión a modificar el status quo establecido. Pero como en la política argentina, le alcanza para ganar (a julio de 2008) las elecciones internas.
TIPS
Que el Kangoo cargue ahora siete pasajeros es una novedad a nivel mundial: la inédita tercera fila de asientos se corresponde a un desarrollo local.
A esta altura del siglo resulta incomprensible (además de incómodo) que los espejos exteriores se regulen de manera manual. El comando es interno y en el caso del derecho, queda lejos y obliga a abandonar la postura de manejo natural -hay que ir y venir dos veces hasta ponerlo al milímetro-; Citroën, en otra época, dejaba con ajuste eléctrico sólo el derecho, un justo término medio.
El tablero indica hasta 250 km/h de velocidad máxima. Con una máxima efectiva de 146 km/h, se trata sin dudas, de un gesto de optimismo? a menos que alguna vez un tsunami le de pleno de lleno en el portón trasero y lo proyecte a esa velocidad.
La opción full equipment se llama Sportway y al equipamiento descripto en esta unidad, agrega: espejos retrovisores con comando eléctrico, barras portaequipajes longitudinales, llantas de aleación, dos airbags, spot de lectura en consola de techo, cuatro parlantes, gaveta sobre puertas corredizas y cierre automático de puertas.
Por tratarse de un utilitario (familiar, pero utilitario al fin) resulta muy prolija la presentación del motor, debidamente enmascarado y protegido de suciedades y manos inexpertas.
Está bien que obliga a parar poco en las estaciones de servicio, pero la tapa del tanque (que sale con la base) tiene cerradura externa lo que obliga a bajar con la llave. Engorroso.
Practiquísima. Tal el adjetivo que recibe la gran bandeja superior que pasa por arriba de las cabezas de los pasajeros delanteros. Ideal para tirar de todo con la tranquilidad que no se verá desde afuera y tampoco se caerá nunca.
Acorde a la realidad de nuestro país, tiene un generoso y fornido chapón protector: lo valoramos cuando nos ?comemos? un lomo de burro o un badén.
Alicia pudo retocar el maquillaje cuando viajó de acompañante. El conductor no tiene espejo, y el de la derecha no tiene luz individual.
OPINION: IGUAL QUE UN NIÑO ABANDONADO
El segmento de los utilitarios familiares, tiene en la Argentina, más éxito del que merece. Si bien son alternativas muy válidas para aquellos que deben combinar la capacidad de carga de un utilitario con la comodidad de un auto para usar con la prole, tanto PSA (Peugeot/Citroën) como Renault, referentes y patrones de la vereda, presentan generaciones superadas, desde hace rato, en mercados más desarrollados.
Este Kangoo, tal como lo vemos hoy, se presentó en Europa en 2003 (después de haberse lanzado e 1997) pero hace un tiempo ya presentó una generación nueva, totalmente superadora desde lo estético, funcional y en el nivel seguridad. Desde enfrente, tanto el Berlingo de Citroën como el Partner de Peugeot, que en el Viejo mundo también gozan de nuevos modelos, ni siquiera tienen visos de renovación en el corto plazo en la plaza local. Es más, la producción del Berlingo, a raíz de la presentación del Kangoo2 se centrará hasta fin de año en la variante Furgón, como dando por pedida la batalla entre los Familiares?

Vender se venden y la gente los aprecia, sin embargo el segmento está, por ahora, en penitencia, con modelos si bien eficientes, lejos de lo que se merece el público local. ¿Será hasta que el primero lance la piedra o habrá que esperar que los asiáticos pateen el tablero?
DISEÑO 3/5 *** El Kangoo siempre tuvo más fama de simpático que de bonito. El K2 reafirma esas dotes pero le agrega un poco de sobriedad (¿seriedad en la mirada?) y elegancia. Al que le gustaba el K1 éste lo convence sin cuento, al que lo resistió desde siempre? le va a costar convencerlo. Nuevo capot, ópticas, parrilla y todo un mascarón de proa, una piel de plástico que lo viste y personaliza: son las notas más salientes. En el lateral sin cambios y en el sector posterior sutilezas que sólo el ojo entrenado descubre. Todo body color (color carrocería) para paragolpes y carcasa de espejos, etc. Un adolecente, que diez años después, entró en una etapa más madura.
SEGURIDAD 3/5 *** Acá fruncimos el ceño. OK, nos podrán argumentar que hay versiones más equipadas, pero en la Argentina -hoy por hoy- quien paga $60.000 debe tener derecho al ABS, por lo menos dos airbags, cierre automático de puertas y cinturones inerciales para todos. Y esta versión (Authentic Plus) no los tiene como equipamiento de serie.
El premio quien se lo lleva: el eficiente sistema de frenos (una grata sorpresa, aún sin ABS, respecto de otros Kangoo que manejamos) y las dobles luces antiniebla. Repase el ítem y vuelva en marzo.
CONFORT 4/5 **** Desde la dinámica es confortable (como veremos, para las suspensiones ?trabajar? con vehículos multipropósito no es tarea sencilla a la hora de promediar) y todos van contentos: absorbe bien y eso suma puntos.
Si ponemos el ojo en el equipamiento encontramos nuevo estéreo con MP3 (es de frente desmontable y un poco ?antique?) y extrañamos más bolsillos, redes, posavasos, mesitas? todos esos ?chiches? que parecen inventados para estos autos y que en este Kangoo encontramos en cuentagotas. ¿Por qué no un diseño de tapizados más acorde al espíritu festivo y recreacional de la propuesta? No juzgamos acertado tratar de imponer conceptos de autos ?serios? en este segmento. Y no hablamos sólo de Renault. El que compra un K2 es más permisivo en cuanto a colores y diseños cool.
Tiene dos levantavidrios eléctricos? algo lógico ya que las ventanillas traseras son pivotantes, ergo: ayuda sólo en la aireación del habitáculo. Los que viajan atrás de todo le reclaman a don Louis Renault: ventanillas fijas (niños: a hacer dibujitos cuando se empañan).
Como en el rubro seguridad, podría sumar más elementos, pero lo perdonamos un poco más. Sí sería venturoso que la computadora de abordo fuera de serie.
POSICION DE MANEJO/ HABITABILIDAD/ BAUL 4/5 **** Si aceptamos que es un utilitario (posición más erguida, rodillas casi a 90º, escasa profundidad de pedalera, parabrisas con poca caída) la vamos a pasar bien. Para los que no estamos tan acostumbrados, posiblemente nos vendría mejor un apoyo lumbar regulable y más consistente.
Metro en mano y censando la habitabilidad caemos en que se trata de uno de sus argumentos fuertes: espacios amplios, luminosos, muy altos. Ideal tratamiento para claustrofóbicos crónicos. La segunda plaza tiene buenas dimensiones pero un respaldo corto y duro que atenta contra ?el viaje sin paradas que papá quiere llegar de día?; la tercera fila es muy acotada y apta sólo para niños.
Desde lo conceptual es claro que los asientos de la tercera fila son ?adosados? y no se trata de un diseño original del modelo. Es un ?otro? que se adiciona y ?borra? casi todo el espacio de carga. Creemos que es válido como solución transitoria por espacio y adaptabilidad, pero no tiene apoyabrazos, guanteras, posavasos ni nada que diga que también son pasajeros de primera. Válido como solución opcional. De ahí a compararlo con un monovolumen? Un punto a ponderar: la facilidad de acceso para todos; en particular esta versión de siete asientos dispone de puertas traseras (batientes) asimétricas y vidriadas (no de portón como el K1 familiar) lo que permite un acceso mucho más fácil, pudiéndose abrir desde el interior.
Para los que buscan en el nuevo Kangoo un compañero de tareas, deberán ?trabajar? un poco para remover la última fila, pero después, rápidamente, gozarán de un sector generoso, donde el tema de la accesibilidad (doble puerta lateral, y doble puerta trasera) es determinante.
Con las butacas rebatidas el largo de la zona de cargas asciende a 1.380 mm.
TERMINACION/ INSTRUMENTAL 3/5 *** Un punto donde debemos ser más severos: básicamente porque no registramos evolución alguna respecto del modelo que reemplaza? que ya tenía una década sobre los hombros.
Los contrapuertas son de chapa y plástico combinados en una sola pieza. Mucho burlete, chapa y colisas a la vista, como que el ambiente respira un aire mucho más ?utilitario? que ?familiar?; en esto el Berlingo o el Partner lucen más cuidados. El Kangoo siempre logró ser simpático desde su combo ?minimalismo + diseño?; hoy la exigencia es otra respecto de 1998. Que quede claro: la calidad es acorde a su segmento, pero si hablamos de un ?nuevo? Kangoo podría haberse actuado de manera más contundente.
Tablero de fondo blanco, de nuevo diseño (pero tampoco sin explorar nuevos territorios desconocidos) muy legible y correctamente asistido de noche.
COMPORTAMIENTO CIUDAD 4/5 **** La llegada del tándem turbo/intercooler ayuda para ?moverla? con más agilidad en el rango medio de utilización del cuentavueltas (el de mayor demanda cuando va cargada). En el tráfico pesado se muestra poco glotona y nos hicimos ?amigos? del comando de caja recién después de varios días. Como que se terminó de acomodar con el uso y ganó en precisión.
Bien por la asistencia de la dirección que hace que nos cansemos poco y correcto el radio de giro por más que sea casi medio mayor que la versión naftera.
El embrague con y sin carga no evidenció fatigas y las suspensiones permitieron que nos olvidáramos por un rato de la castigada Reina del Plata: son suaves, mullidas; con algunos kilos en el sector trasero ?va? mucho mejor.
COMPORTAMIENTO AUTOPISTA 3/5*** La entrega de potencia del dCi es efectiva hasta las 4.000 rpm, después trepa un poco más pero no empuja. Al obtener un mayor torque mejora mucho en procesos de aceleración y recuperación, siempre dentro de parámetros convencionales y de utilitarios. Los consumos hasta 120 km/h son muy buenos, después la carrocería penaliza rendimientos mejores.
El referirnos a performances muy domésticas le permiten tener paño en el aspecto dinámico: los frenos trabajan con resto, apoyados en un pedal (desconocido para la marca) de tacto durito y buena progresión. Quien compra un Kangoo no tiene entre sus parámetros ir a fondo por ningún lugar.
Era de esperar que, con esa altura y superficie frontal, sea absolutamente ?sensible? a vientos de frente (ojo que los de cola lo empujan de manera evidente); la suspensión, debe resolver el compromiso de ser versátil a la carga (800 kilos no es poca cosa) y confortable en la ciudad. Por lógica, si bien rola y la carrocería tiende a inclinarse, los ejes apoyan bien. Es subvirante (buscando el límite de adherencia se ?va? de trompa alargando la trayectoria en cuerva) pero sin espantarse, como no hay potencia para ?enderezarla?, se perdona el acelerador y vuelve a su ?carril?.
La nueva motorización Diesel (llamada K9K y usada con otros reglajes en Mégane 2, Clio, Sandero y Logan) es más moderna y, si bien entrega la misma potencia que su antecesora, necesita menor cilindrada, tiene un 30% más de par motor y a 90 km/h reduce un 18% el consumo de gasoil. A 130 km/h de tablero circula en realidad a 124,6 km/h y gira en quinta marcha 3.250 rpm. En ruta: bien por la dirección, mal por la insonorización (y en esto englobamos la relación con Eolo, y la capacidad para absorber ruidos mecánicos o de rodadura).
PRECIO 3/5 *** Definir si algo es caro o barato es siempre una cuestión álgida. Para aquellos que necesitan trabajar cómodamente de lunes a viernes, en un vehículo con buena capacidad de carga, y disfrutan también con la familia durante el fin de semana (sin transformaciones enojosas o complicadas) puede ser hasta barato, ya que tiene dos autos en uno. Disentimos sobre tablas con la estrategia de Renault de colocarlo como variante de Zafira: son dos mundos distantes. Nuestra tarea es un poco más trabajosa y debemos hurgar en otros pliegues: la competencia, valor de reventa, la garantía, etc. y a partir de allí emitir juicio.
El Kangoo 2 no llega a valores súper tentadores, pero tiene tres ventajas radicales: una gama muy amplia, cintura suficiente para adaptarse a presupuestos varios; ser el primero que enarbola la bandera de la renovación en su categoría (y ofrecer además siete plazas); y cargar un nombre con peso propio y garantía de confianza y solidez. El mercado tiene la palabra.



Fuente:tiempo motor, by Claudio F. Capace
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