Se conoce por manga a la historieta escrita y dibujada en Japón, bajo formas estéticas, comerciales y culturales muy diferentes a las occidentales.
Características del manga
Por lo general, la historieta japonesa se serializa en grandes revistas con papel barato, del tamaño de pequeñas guías telefónicas. Estas revistas salen periódicamente en Japón, cada una o dos semanas, lo cual implica que los dibujantes (llamados mangaka) tienen que trabajar contrarreloj para entregar unas pocas páginas, que serán su contribución a la revista.
Las series que resultan exitosas son adaptadas a la TV o al cine (anime), y son recopiladas en tomos de diversa calidad, que son los que se venden en otras partes del mundo al ser traducidos.
La estética del manga es muy diferente a la del comic occidental, aunque éste, al ver el tremendo éxito del manga, ha tomado elementos del comic japonés. Los mangas son generalmente todos en blanco y negro, ya que los mangakas no tienen tiempo para colorear sus obras, y así las grandes revistas se mantienen a buenos precios. Más adelante, es posible que al recopilarse un manga, el autor coloree parte o la totalidad del mismo.
Es por eso que los mangas hacen mucho uso de todo tipo de tramas y de líneas sencillas para narrar la acción, a veces de manera esquemática, pero siempre con mucho dinamismo.
Aunque muchos estilos de manga se caracterizan por sus personajes estilizados, sus narices y bocas pequeñas y sus grandes ojos, no hay un solo estilo. Cada dibujante tiene el suyo propio, que puede o no estar influido por diversos estilos.
En cuanto a sus argumentos, hay que tener en cuenta que el manga en Japón está tremendamente difundido, y es mucho más importante popularmente que lo que es el comic occidental. De esta manera, existen mangas para todo tipo de público, desde niños hasta adultos.
Diferencias con el comic occidental
Una de las grandes diferencias del manga con respecto al comic, principalmente el estadounidense, es que los argumentos avanzan temporalmente. Eventualmente, aunque una serie sea muy larga, termina. Por lo tanto los personajes maduran, crecen, tienen familia, etc.; a diferencia del comic estadounidense en donde los personajes son reescritos cada tanto en nuevas líneas de tiempo. Esto facilita la tarea del coleccionista, que no tiene que seguir muchas series ni comprar muchas revistas para estar al tanto de lo que le sucede a los personajes.
Obviamente, esto influye mucho en la narrativa, que a veces es mucho más rápida, presentando peligros cada vez más grandes para el personaje. Al ir venciéndolos, va madurando y aprendiendo lecciones de todo tipo, conoce otros personajes, nuevos enemigos, etc.
Al igual que sucede con el comic, es necesario aclarar entonces que no se trata solamente de un producto cultural para niños o adolescentes, sino que existen todo tipo de historias, personajes y autores especializados en ciertos argumentos o géneros. Además, los tabúes o ciertos aspectos culturales japoneses y en general, orientales, no coinciden con los occidentales, de manera que para algunos ciertas historias pueden parecer que no son adecuadas para cierto público.
Muchas veces los personajes son difíciles de clasificarse en buenos o malos, ya que se muestran como humanos, falibles, que pueden seguir ciegamente convicciones equivocadas, etc.
El manga es un producto cultural típico de Japón, en donde se lo consume furiosamente. Muchos mangakas son personalidades muy reconocidas dentro de la cultura japonesa, e incluso actualmente el Ministerio de Cultura de Japón utiliza el manga como una forma de difundir la cultura japonesa en otros países, reconociendo su carácter artístico. |