Las condiciones climáticas. Los aromas varían al variar el aceite natural de la piel. Cuando hay calor, como la piel produce más grasa, el aroma del perfume es más intenso. En los días secos y fríos la piel produce menos grasa, y el perfume se esfuma con más rapidez.
El hábito de fumar. La piel de los fumadores experimenta alteraciones, debido a los cambios en la química del cuerpo. Como consecuencia, el perfume dura menos en ella que en la piel de los que no fuman.
El lugar. Si se muda del campo a la ciudad, notará que el aroma le dura menos. Esto se debe a que la contaminación del aire le quita efectividad al perfume.
El estado físico. Durante el período y el embarazo, el olfato puede alterarse, y las hormonas también cambian la química del cuerpo. Debido a esto el aroma puede variar o percibirse distinto.
Las medicinas. Pueden alterar la potencia de una fragancia, o hacer que ésta se perciba de modo diferente.
El sudor. La transpiración excesiva disminuye la fragancia, y hasta puede resultar un olor desagradable si no se toman medidas para controlarla.
La "edad" del perfume. Si todavía usa el perfume que compró hace un año, lo más probable es que la fragancia haya cambiado. El perfume sin sellar, sobre todo si está expuesto a la luz y al calor, tiende a oxidarse. Por lo tanto, no es buena idea comprar un perfume exquisito y reservarlo para las grandes ocasiones. Si el frasco que normalmente compra le resulta muy grande, es mejor que seleccione un envase más pequeño.
La duración normal del perfume
Según expertos, el perfume regular permanece en la piel de 5 a 6 horas antes de que haya necesidad de reaplicarlo. El agua de tocador permanece de 3 a 4 horas, y la colonia de 2 a 3 horas cuando se atomiza, y unas 2 horas cuando se aplica sin atomizar. El aceite para baño dura de 5 a 6 horas. |