|
Antes de comenzar con el baño propiamente dicho es indispensable cepillar y deshacer todos los nudos que pueda tener nuestro perro evitando el arrancado de los mismos (lógicamente los perros de pelo corto están exentos de este paso).
Preparar de antemano los elementos que sean necesarios para dicho baño, jabón, shampoo, crema de enjuague, algodón, cepillos y peines y cualquier otro elemento que hayas de utilizar.
Medir la temperatura del agua para que esté a punto, algo más elevada que la temperatura del cuerpo de nuestra mascota, unos 39 o 40 grados.
Es necesario mojar bien al animal y recomendable no aplicar directamente sobre el cuerpo el shampoo sino diluirlo previamente en algún bol para que luego al hacerlo su acción sea suave y uniforme.
Tener sumo cuidado en las zonas genitales, en los lagrimales y en especial en los oídos, evitando el ingreso del agua en estos últimos.
Enjuagar muy bien asegurándose de haber eliminado en su totalidad el jabón, shampoo y crema de enjuague que hayamos usado.
Para la limpieza de lagrimales y oídos existen líquidos especiales que pueden recomendar nuestro veterinario amigo.
Finalmente el secado, paso sumamente importante sobre todo en los perros de pelo largo, nuevamente y mientras realizamos el mismo es muy recomendable volver a cepillar asegurándonos así de conseguir un pelo desenredado y sin nudos.
Finalmente procedemos al cortado de uñas para lo cual es necesario tener el alicate especial para ello. Recortar solamente la punta sabiendo que dentro de las uñas llegan pequeñas venas que podríamos romper de realizar un corte demasiado corto (en los perros con uñas blancas son bastante visibles dichas venas). Existen polvos cicatrizantes que se pueden usar de haber sucedido un corte que lleve a la pérdida de sangre, siempre consultar al veterinario para la compra de este tipo de productos.
Para realizar un buen corte es imprescindible disponer de buenos elementos, buenas tijeras, buena esquiladora, buenos cepillos y cardinas.
Nunca utilizar las manos para estirar el pelo, para ello usamos las cardinas, de esa forma podemos ver bien cuál es el sobrante a cortar y luego del corte el pelo volverá a su lugar en forma natural. De estirar con la mano podríamos llevar el pelo a un excesivo sobrante y cuano caiga quedaría maracdo el tijeretazo.
La tijera se utiliza siempre en forma paralela al cuerpo y apuntando hacia arriba o hacia abajo, tomándola con seguridad y mucha precaución.
Para la zona de los ojos utilizamos tijeras con punta redonda.
Es fundamental disponer de un lugar cómodo tanto para el animal como para nosotros y demostrarle que no tiene nada de que asustarse, jamás enojarse con él o lastimarlo, se puede trabajar con firmeza y mucho cariño.
Para realizar un buen corte de raza recomiendo consultar con un especialista. |