El staff profesional de Ambientalis® -Licenciatario exclusivo- conoce desde hace tiempo las ventajas que el marketing sensorial puede darle a una empresa. Por eso, esta firma argentina pionera en el desarrollo del Aromarketing no dudó en convencer a Kevingston de los beneficios de crear un logo olfativo que pudiera sorprender y cautivar a los consumidores.

Es que, según se pudo determinar, a través de los sentidos es posible activar recuerdos e imágenes, un logro que contribuye a incentivar las compras. En este contexto, el olfato adquiere un rol clave ya que las personas recuerdan el 35% de lo que huelen, un porcentaje que supera en gran medida a lo visto u oído.
Una vez que los especialistas de Ambientalis® consiguieron ganarse la confianza de Kevingston para el desarrollo de una estrategia de marketing que, valiéndose de un aroma, lograra reforzar la imagen de la marca, la atención estuvo centrada en la creación del tan esperado odotipo.
Poco tiempo después, Ambientalis® tuvo el honor de anunciarle a los directivos de Kevingston que la empresa ya tenía un logo olfativo capaz de reforzar la identidad de la compañía. Ese producto, que a partir de ahora muchos consumidores señalarán como el típico olor a Kevingston, ha sido bautizado como Manchester y se caracteriza por combinar elementos dulces y picantes.
Esta fragancia fuerte y exótica donde el Musk se conjuga con el aroma a madera, podrá ser apreciada en cada uno de los locales de la firma gracias a la utilización de desodorizadores digitales automáticos.
Por ser la elegida para aromatizar los ambientes de sus tiendas, Manchester esconde parte de la identidad de KVN y atrae al cliente mediante la estimulación de su sentido del olfato. La fragancia logra convertirse, entonces, en un aliado invisible que potencia las ventas y ayuda a comercializar una experiencia, más allá del producto en cuestión.
La propuesta olfativa que Ambientalis® diseñó en exclusiva para Kevingston ha sido complementada con otras dos fragancias: Cheshire (dulce y floral para generar una sensación de bienestar) y Browlon (un aroma enérgico que mezcla las propiedades de ciertos frutos rojos silvestres).
La idea, pues, es otorgarle a los productos un valor agregado que consiga generar un entorno único capaz de promover sensaciones placenteras que lleven al cliente a querer tener junto a él el inconfundible olor a Kevingston.
Para que todos los consumidores tengan la posibilidad de adquirir cualquiera de estas fragancias, Ambientalis® ha lanzado dos opciones: el formato aerosol para aromatizadores automáticos y el líquido, para que tanto la vestimenta como el automóvil y los ambientes de su hogar puedan ser aromatizados. Gracias a estas variantes, el olor a la marca podrá acompañar al comprador aún cuando éste ya se encuentre fuera de la tienda. |