Llegó el verano. Es momento de disfrutar del buen clima al aire libre.
Los días son más largos y es muy agradable sentarse a la noche en el jardín, o en cualquier espacio abierto, en companía de nuestra familia y amigos.
De igual forma, el calor hace que el mayor obstáculo con el que nos encontramos, es la necesidad de mantener la casa fresca y aireada sin la intromisión de insectos, conservando al mismo tiempo la luz y permeabilidad de los espacios interiores.
Aunque parece una tarea complicada, podemos resolverla muy sencillamente con el uso de mosquiteros, que conceptualmente no es más que un marco que contiene una malla.
MOSQUITEROS FIJOS:
Este sistema es el más sencillo de todos, sobretodo en el momento de su instalación, y cuando necesites cambiar el tejido.
Tenés que tener en cuenta que este tipo de protección funciona preferentemente en aberturas que no necesitan tener comunicación con otros ambientes, como ventanas en altura, o pequeñas ventanas de ventilación (baños y lavaderos).
Tené presente con este sistema, la ubicación del mosquitero de acuerdo a la forma de abrir de tu carpintería
MOSQUITEROS CORREDIZOS:
En el caso de las ventanas corredizas de dos hojas sucede que el espacio abierto siempre es el equivalente a la mitad, con lo cual será suficiente una hoja de mosquitero para cubrir la totalidad de la protección. Pero esta hoja tiene que poder deslizarse de lado a lado para poder cubrir alternativamente cualquiera de las dos posibilidades de abertura.
Espero que les sirve la guita de mosquiteros. |