En estos últimos años por consecuencia al avance tecnológico y comunicaciones, la libertad comercial, la devaluación de nuestra moneda y el encarecimiento de productos importados y primeras marcas, además de un vacío legal para condenar estos delitos o leyes obsoletas, se ha producido un notable incremente de la falsificación de marcas (talleres clandestinos producen productos truchos en Argentina, China, Paraguay y otros países) y el ingreso al país de productos importados sin pagar los impuestos arancelarios y aduaneros pertinentes (contrabando); además de otros delitos anexos como la piratería del asfalto, robos y el lavado de dinero.
En Argentina algunos falsificadores y contrabandistas ganan miles de millones de pesos con este sucio negocio, convirtiéndolo en el tercer negocio más rentable del mundo después del narco tráfico y el tráfico de armas.
Este ilegal negocio, por cierto altamente oneroso, convierte en víctimas a los compradores de buena fé, que tal vez por ahorrarse unos pesos compran estos artículos sin cuestionar su procedencia; la los legítimos fabricantes que perciben enormes pérdidas con este negocio y al fisco, ya que no obtiene una importante masa de ingresos.
Lamentablemente estos inescrupulosos muchas veces usan como medio para vender sus productos ilegales sitios como este. Por lo que es muy importante la prevención y la prudencia de usuario a la hora de comprar. Es muy importante consultar sobre la procedencia del producto, el por qué de la notable diferencia en el precio, la estructura societaria que tiene quien le compramos, verificar logos y cajas de producto comprado (muchas veces muy bien falsificados), recordar que todos los productos importados tiene que tener estampilla de aduana.
Quien a sabiendas compra un producto ilegal (falsificado o de contrabando) tendrá una calidad notablemente inferior que el producto original y la vida útil del mismo será menor, no recibirá ningún tipo de garantía del fabricante ni podrá repararlo, en otros casos peores el producto ni funciona y además de esto, se transforma en cómplice y consumidor de un delito que afecta a todos.
Tenga que cuenta que hoy en día se puede falsificar cualquier cosa, desde computadoras portátiles, reproductoras de DVD, celulares, cámaras digitales hasta ropa, medicamentos, perfumes, relojes, lentes, discos y vinos.
Es muy importante la prevención y prudencia a la hora de comprar para así lograr disminuir este delito en aumento logrando tener mejores productos y una competencia comercial más leal. Pero no todo lo podemos hacer nosotros también es necesario que se establezcan normas más modernas para combatir estos delitos, lo que le corresponde al estado.
Por ejemplo un reloj Rolex que en una joyería se vende a 5000 U$S se puede encontrar en Internet a 200 U$S (obviamente trucho) pero el vendedor compra el mismo en China a 1,65 U$S. ¡Mire si no es un negocio rentable!
Esta guía tiene como único motivo prevenir e informar a los potenciales consumidores de estos vendedores inescrupulosos.
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