A la hora de lucir un chal en una boda o evento similar tienes varias opciones pero básicamente dependerá de la forma del chal, ya que solemos llamar chal en plan genérico a cualquier cosa que cubra los hombros, pero podemos hablar de chalina (más estrecha que el chal) estola (más corta y estrecha) chal o mantón. Si es ancho, puedes doblarlo y ponértelo más bien caído enseñando los hombros de manera que el pliegue que hace el doblez quede un poco hueco y anudártelo delante; nunca lo pongas subido chocando con el cuello. De la misma manera puedes ponértelo por delante, también un poco bajo y anudarlo detrás en la espalda, de manera que queden cayendo los dos extremos, para esto tiene que ser más bien largo y si la tela tiene peso no hará falta que hagas un nudo, simplemente con pasar un extremo por el otro valdrá.
Hay otra forma que es ponérselo por los hombros, siempre bajo, y pasar los extremos por dentro de los brazos anudándolo también en la espalda, el efecto es casi de llevar un bolerito, o una prenda que solo tiene mangas, para esto también tendrá que ser largo y una tela con caída y peso. Puedes ponerlo también juntando las telas sobre un hombro y sujetarlo ahí con un prendido de flores o broche.
¡Ojo!: En todos los casos es importante el estilo con qué lo hagas pues el resultado final puede ser un desastre o una obra de arte (exagerando un poco). No hay reglas en cuanto a anudarlo o no, depende de lo que te guste más y te siente mejor. Sí que hay una regla de protocolo si es una boda religiosa: en la iglesia hay que cubrirse al menos ligeramente los brazos. Puedes llevar el chal de cualquiera de estas maneras y si no es demasiado ancho y la tela tiene caída, después para el banquete puedes simplemente ponértelo al cuello en plan foulard, pasando un extremo para delante y otro para atrás, también queda muy bonito si en el cuello, donde las telas se juntan, le pones un broche, o una flor con plumas por ejemplo para prenderlo.
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