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Los lubricantes funcionan disminuyendo la fricción entre dos superficies, en este caso la mucosa vaginal o anal y la piel del pene, cubierto o no por preservativo o los variadísimos juguetes sexuales. Durante muchos años han ayudado a mujeres y hombres cuyas parejas no consideraban necesario un juego sexual previo a la penetración, que es un factor decisivo en la secreción de fluidos vaginales, en el caso de la mujer, y un elemento necesario para la penetración anal, tanto femenina como masculina.
El lubricante es un elemento útil para facilitar la masturbación, tanto femenina como masculina, aumentando el placer sexual.
Lubricantes de base acuosa
Son los aconsejados si se utiliza preservativo o diafragma, tienen la ventaja de no manchar la ropa ni las sabanas y de eliminarse fácilmente de la piel. Los lubricantes aromáticos estimulan al sistema nervioso durante el coito masculino y femenino intensificando el placer sexual.
Lubricantes al rescate - Resequedad vaginal
En muchas ocasiones se debe recurrir a los lubricantes externos por falta de lubricación corporal. A continuación detallamos un panorama más amplio de los factores influyentes en la resequedad vaginal.
- Diferencias individuales. Algunas mujeres producen menos lubricación vaginal que otras y se sienten anormales, pero si esto no es causado por algún desajuste hormonal o alguna enfermedad no hay por qué preocuparse.
- Edad. Las hormonas sexuales femeninas (estrógenos) son fundamentales para que la vagina se lubrique adecuadamente. Recuerde que estos agentes disminuyen progresivamente y declinan notablemente hasta que desaparecen por completo en la menopausia (periodo que inicia con la última menstruación), causando sequedad vaginal persistente, lo cual, sin embargo, puede aligerarse con la llamada terapia de reemplazo hormonal.
- Ciclo menstrual. La acción de los estrógenos influye también en la cantidad de la lubricación, así como en su viscosidad, lo que explica que dichas secreciones sean diferentes en una misma mujer durante distintos períodos del mes.
- Estrés. Todo, desde las dificultades en el trabajo hasta las tensiones en una relación amorosa, puede interferir con la respuesta sexual y, por ende, en una buena lubricación.
- Medicamentos y drogas. Se sabe que diversos fármacos, sobre todo algunos antidepresivos, entorpecen la humectación de la zona vaginal; lo mismo ocurre con los antihistamínicos (que combaten alergias), algunas medicinas para el resfriado y otras cuyos efectos secundarios provocan sequedad en la boca. Es importante puntualizar que el alcohol, tabaco y marihuana también se consideran inhibidores de la lubricación; igualmente, algunas mujeres reportan que las pastillas anticonceptivas reducen su capacidad de producir lubricación.
Además hay que tomar en cuenta que la participación de la pareja es fundamental para que haya adecuada humectación, por lo que el varón deberá comprender que los tiempos de excitación son diferentes entre uno y otro género, que la mujer requiere de juego erótico previo a la penetración y que lo mejor, al momento de acariciar sus genitales o practicar sexo oral, será iniciar con suavidad y seguir el ritmo que ella marque.
Fuentes: http://www.educasexo.com
http://www.saludymedicinas.com
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