El sentido del olfato nos permite despertar emociones, activar recuerdos y generar imágenes mentales. ¿Quién no ha asociado un cierto olor con un momento feliz de la infancia, por ejemplo? El ser humano crea una relación casi inconsciente e instintiva entre un estímulo olfativo y una imagen determinada.

Kevingston es una de las empresas que ha decidido incursionar en el fascinante mundo de los aromas a través de una nueva línea de negocio. Con el lanzamiento de sus desodorizadores automáticos y fragancias, la firma argentina apuesta a crear entornos únicos que ayuden a infundir una sensación de bienestar en las personas.
Un ambiente aromatizado con fragancias agradables siempre genera una gran impresión. Los especialistas de Ambientalis® -licenciatario exclusivo de Kevingston Aromas para Ambientes- aseguran que existen miles de notas que pueden combinarse para lograr reacciones favorables en la gente. Por eso no dudan que Manchester, Browlon y Cheshire, las fragancias lanzadas por KVN, contribuirán a reforzar la imagen de la marca y el concepto de sus productos.
Los desodorizadores automáticos de Kevingston permiten programar la emisión de las fragancias en aerosol y el horario de inicio y finalización del aromatizador. Es posible configurar el equipo, por lo tanto, para que funcione en un horario preestablecido: por ejemplo, por la noche, cuando nos acostamos a dormir. La empresa también comercializará aromatizantes líquidos para la ropa, el automóvil y los ambientes del hogar, de modo tal que las fragancias acompañen al cliente en todo momento.
Los aromas desarrollados por Ambientalis® permiten influir positivamente en el ánimo y despertar sensaciones placenteras. En un mundo cada vez más complejo y acelerado, donde el estrés es moneda corriente, el hogar es el último refugio. Nadie debería perder la oportunidad de aromatizar su propio entorno para aumentar el bienestar. Gracias a Kevingston, los aromas agradables están al alcance de la mano.
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