Una marca es un activo que se compone de múltiples valores que llegan al consumidor a través de los sentidos. El color de un logotipo, el slogan de una campaña publicitaria, la musicalización y decoración de los locales? todo incide en la formación de la imagen de la marca y en su posicionamiento en la mente del público.

Las empresas más innovadoras siempre están un paso adelante. Este es el caso de Kevingston, que se ha sumado a una tendencia que comienza a imponerse a nivel internacional: el marketing aromático. Por eso la franquicia textil decidió construir su logo olfativo y difundir a qué huele su marca valiéndose de una nueva línea de productos.
El proyecto se concretó por medio de una alianza con Ambientalis®, licenciatario exclusivo de Kevingston Aromas para Ambientes. Los especialistas de la firma argentina pionera en este tipo de propuestas se encargaron de desarrollar el odotipo de Kevingston, bautizado como Manchester. Se trata de una fragancia exótica, fuerte y terrosa, que estará presente en la aromatización de todos los locales KVN del país.
Junto a esta fragancia oficial y exclusiva, Kevingston contará con otros aromas: Cheshire (un aroma fresco con notas florales) y Browlon (una combinación de frutos rojos silvestres). Los tres productos serán comercializados por la franquicia textil en formato aerosol (para desodorizadores digitales automáticos, también distribuidos por KVN) y líquido (que pueden ser utilizados para aromatizar la casa, el coche o la ropa).
Con sus aromas para ambientes, Kevingston le ofrece a los consumidores la posibilidad de satisfacer un deseo compartido por todas las personas: el de convertir al hogar en un lugar único de bienestar y momentos agradables. La creatividad de Ambientalis®, plasmada en Manchester, Cheshire y Browlon, promete cumplir con este ambicioso objetivo que reforzará la marca Kevingston a través de una iniciativa inédita en su rica historia. |