Los Bonsai son seres vivos y cambiantes a lo largo de toda su vida. Seguramente se irá entusiasmando cada vez que florezca, eche nuevos brotes, o hasta cuando pierda el follaje con su colorido otoñal. Para que todos estos fenómenos naturales ocurran deberá además de seguir las instrucciones que le facilitamos, ser intuitivo en el cuidado.
SITUACIÓN

Como todo árbol, su ubicación es en el exterior de la vivienda, a media sombra o en algún lugar donde reciba no mas de 2 o 3 horas de sol diario, preferiblemente el de la mañana. Si donde lo coloca tiene demasiadas corrientes de aire, esto también secará el sustrato de más y deberemos estar mucho más atentos al riego para que el bonsai no sufra consecuencias.
PODA Y PINZADO

Nuestro Bonsai continuará creciendo y desarrollándose a lo largo de toda su larga vida. Para que el árbol mantenga la forma que se le dió en el vivero, y además mejorarla, lo mejor es ir recortando los brotes nuevos que vayan apareciendo, dejar crecer estos brotes un poco y después recortar a su antigua posición, pero siempre teniendo en cuenta que hay que dejar algo de follaje en esa rama, que al menos queden un par de hojas. Aunque se puede podar a lo largo de todo el año, conviene que esta poda se realice durante el invierno, o como máximo a principios de primavera. Si los brotes son nuevos y los podamos con los dedos, le llamaremos a esta acción pinzado. De lo contrario, podemos podar con un par de tijeras bien afiladas. La poda es fácil, solamente debemos tener buen criterio en el momento de decidir qué cortar y que no.
ABONO

El fertilizante debe ser suministrado desde principios de primavera hasta mediados del verano, retomando en otoño hasta que empiece el invierno (el resto del año no se suministra). Recomendamos el uso de Nitrofoska azul, o bolas de abono organico. Vaya con cuidado, es preferible fertilizar poco a fertilizar en exceso.
RIEGO

Uno de los puntos más importantes en el mantenimiento del Bonsái es el riego. Cuando veamos que la superficie del sustrato comienza a secarse, será el momento adecuado para regar abundantemente. Para que el sustrato se moje bien, es conveniente humedecerla con una regadera hasta que veamos salir agua por los agujeros de drenaje.
Seguramente precisará mas riego durante el verano (todos los días) y menos durante el invierno (cada 2/3 días). Tenga en cuenta que es muy perjudicial poner agua en un plato para que el Bonsái la absorba. Este sistema hace que esté permanentemente dentro del agua y provoca que las raíces se pudran. Conviene también pulverizar el follaje de tanto en tanto, ya que esto elimina el polvo de las hojas y da frescura al entorno.
Esperamos que esta guia les resulte útil y se animen a disfrutar de este hermoso arte que les dará grandes satisfacciones.
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