Dependiendo de los cuidados que damos a nuestra piel, aproximadamente a los 30 años nuestras líneas de expresión se marcan más y eventualmente algunas se convertirán en arrugas.
Las personas de piel mediterránea, indígena y africana tendemos a tener una piel más fuerte que las pieles del norte de Europa y las arrugas tardan más en llegar. Las pieles blancas tienden a dañarse más con el sol y a arrugarse más temprano.
El uso de protector solar y humectante ayudan a que la piel se mantenga libre de arrugas por más tiempo.
Después de los 30 empezamos a ver la flacidez en nuestro rostro. La fuerza de gravedad hace lo suyo y con el tiempo la piel pierde definición, juventud y firmeza. Además de otros factores, incluso los genéticos, cambios drásticos en nuestro peso, el sol y otros hacen que llegue la flacidez.
A mediados de los 40 hay más cambios. Esto puede ser más temprano en personas que se exponen frecuentemente al sol o no se cuidan. Entre estos cambios están: cambios en la pigmentación de la piel, cambios en la textura incluyendo poros más abiertos y sequedad, perdida de lozanía, más manchas, lunares, pecas y otros lo que hace ver la piel marchita y sin tono uniforme.
Con la llegada de la menopausia, la piel se vuelve más fina y puede haber más vello y sequedad. Una alimentación sana, vitaminas y tratamientos ayudan a combatir esto.
ASÍ QUE CHICAS...A CUIDAR LA PIEL Y SER TAN DIOSAS A LOS 40 COMO LO FUIMOS A LOS 20........O MÁS AÚN!!!!