| |
¿Cómo funcionan?
Los secadores de pelo tienen un pequeño motor que funciona como un ventilador con aletas, forzando aire a través de una resistencia caliente que se encuentra alrededor del conducto de salida. Ésta resistencia está controlada habitualmente y según los modelos, por un protector térmico que evita que, en caso que el ventilador no encienda, se derrita el tubo que generalmente es de plástico.
Algunos modelos son sólo de aire caliente, por lo que tienen una sola perilla que enciende todo (resistencia y motor); y otros son duales, es decir frio-calor con dos perillas para cada una de las funciones.
Los hay también con perillas de encendido que regulan la velocidad de tiro del aire; pero lo que más nos importa es que las fallas se producen irremediablemente en las perillas de encendido debido al uso intensivo de éstas, por lo que será necesario revisarlas como primera medida.
Algunos motores tienen carbones (pequeños carboncitos que se ajustan alrededor de la bobina o eje del motor) y cuando están gastados pueden ocasionar que el secador funcione lento o falle.
Es habitual que la resistencia se rompa luego de alguna caída o algún golpe fuerte.
Secadores de pelo ¿Cuál Compro?
Con los diferentes avances de la tecnología y según las distintas necesidades de las personas han surgido diferentes modelos de secadores. Para elegir el secador de pelo que nos será más útil, primero hay que establecer quien lo usara, donde y cuando. Podemos recurrir a secadores de uso profesional con mayor grado de potencia y funciones, utilizados en su mayoría en distintos lugares de belleza personal como centros de estética, Spas, peluquerías, etc.
Existen también los que son específicamente para uso hogareño con tamaños ideales para no ocupar espacio pero que funcionan al mismo nivel que un secador profesional.
En el caso de que surja un viaje inesperado o planificado se puede optar por un secador compacto fácil de transportar que incluye diferentes accesorios para moldear el pelo de forma distinta. También es muy útil para transportar en carteras grandes y mochilas para ocasiones especiales, salidas nocturnas, etc.
Fuente: "Las cosas nuestras de cada día" de Charles Panati.
|
|