Existen diferentes señales que nos pueden inducir a pensar que nos toca cambiar las correas del alternador del motor .
-Si observando atentamente apreciamos que estas han desaparecido o se encuentran deshilachadas o maltrechas.
- Cuando han perdido su forma original, presentando curvaturas, desformaciones en los bordes, o una holgura excesiva.
- En un uso habitual y normal, por lo menos una vez al año.
-Si la goma presenta grietas.
-Cuando al tensar nuevamente el alternador, la correa sigue chirriando al acelerar el motor.
-En el mismo momento que la coorea desprenda olor de plastico quemado o, incluso,desprenda humo . |