Hoy vamos a tratar un tema que afecta a muchas mujeres; se trata de los cambios que se producen en la piel con la llegada de la menopausia.
Precisamente, en el último Congreso del Grupo Español de Cosmética y Terapéutica, se abordó este tema en un simposium en el cual participé. Conviene tener presente dos conceptos diferenciados: menopausia y climaterio. La menopausia es la fecha del último periodo menstrual, que en el 70% de las mujeres se produce en la década de los 45 a los 55 años.
El inicio más tardío en sociedades emergentes podría estar en relación con la buena nutrición, aunque también hay factores genéticos. El climaterio, que se inicia alrededor de los 45 años y finaliza a los 65, al comenzar la senectud, está formada por tres fases: premenopausia (etapa que precede a la menopausia y que dura de dos a ocho años), perimenopausia (periodo inmediatamente anterior a la menopausia, cuando comienzan las manifestaciones orientativas de que se aproxima la menopausia, y dura como mínimo hasta el primer año siguiente a la menopausia) y postmenopausia (última etapa del climaterio que se inicia al año de la última menstruación o menopausia y finaliza en la senectud).
Durante la perimenopausia es cuando se manifiestan de forma más evidente los síntomas característicos del síndrome climatérico, debidos al descenso relativo en los valores de estrógenos u hormonas sexuales femeninas que mantienen la menstruación. Se trata de alteraciones neurodegenerativas con síntomas vasomotores de sofocos, cambios de humor, sudoración, insomnio y parestesias. En la fase reproductiva de la mujer los estrógenos son sintetizados en el ovario; en el climaterio va disminuyendo la síntesis de los mismos, y en la menopausia los ovarios dejan de sintetizar estrógenos y la única fuente de los mismos es la grasa o tejido adiposo. En la menopausia el estradiol está bajo y el estrógeno predominante es la estrona.
Por otra parte, se produce un desequilibrio estrógenos-andrógenos, en el que aumentan estos últimos (factor responsable de que aparezca por ejemplo vello en labio superior y sobre todo en mentón). La deprivación de estrógenos en la menopausia produce alteraciones no sólo cutáneas, sino también extracutáneas:
* Reducción del tejido glandular mamario
* Disminución del tamaño del útero
* Regresión del endometrio
* Acortamiento y estrechamiento de la vagina
* Atrofia del epitelio vaginal
* Atrofia de genitales externos
* Reducción densidad del vello púbico
* Adelgazamiento epitelio tracto urinario Las alteraciones cutáneas se incluyen dentro del envejecimiento intrínseco que incluye envejecimiento cronológico, genético y gravitacional, por la fuerza de la gravedad.
Las alteraciones cutáneas más representativas del envejecimiento cutáneo hormonal son: * Atrofia epidérmica
* Atrofia dérmica
* Alteraciones de la grasa o lipoestructura
* Aumento de arrugas y pliegues
* Alteraciones en pelo y uñas
* Hiperpigmentación facial y en antebrazos/brazos
* Aumento de telangiectasias o arañas vasculares
¿Por qué se producen cambios en la piel al disminuir los estrógenos en el climaterio?
En octubre de 2005 se publicó en la Revista Americana de Dermatología una excelente revisión sobre los cambios cutáneos hormonales y la influencia de los tratamientos en los mismos. Según este trabajo, la evidencia de los efectos estrogénicos en la piel proviene de estudios en mujeres postmenopáusicas en las que el tratamiento hormonal sustitutivo mejora los cambios cutáneos.
De hecho, en los últimos años, se han clonado dos tipos de receptores para estrógenos en la piel: alfa y beta, localizados en los cromosomas 6 y 14 respectivamente. Estos receptores se localizan en mayor densidad en la piel facial si se compara, por ejemplo, con la del muslo. Esto explicaría por qué los cambios son más llamativos en la cara.
Las alteraciones más relevantes son una disminución del espesor de la epidermis, que se hace más delgada al igual que la dermis ¿Por qué se adelgaza la dermis? Por disminución del colágeno, se calcula que hasta 1/2% por año en la postmenopausia.
Las fibras elásticas se alteran y disminuyen los glicosaminoglicanos, que contribuyen a la retención de agua en la piel.
Los cambios de la grasa habían pasado más desapercibidos, pero hoy se sabe que la lipoestructura se altera junto con una transformación de las estructuras óseas.
Este concepto ha sido revisado en la revista 'Dermatologic Surgery' en el año 2000, donde se describen las alteraciones en la distribución de la grasa facial, según un modelo de atrofia-hipertrofia:
* Atrofia en 1/3 superior: zona periorbitaria, frontal, bucal, temporal y perioral.
* Hipertrofia en 1/3 inferior: zona submentoniana, mandíbula y pliegues nasolabiales.
Precisamente en el último Congreso de la Academia Americana de Dermatología, en un simposium sobre rejuvenecimiento facial se insistía en la importancia del concepto 'volumen' de cara a los tratamientos dermatológicos estéticos.
Esperamos haber sido de ayuda
Saludos
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