El buen estado del cabello es fundamental para expresar una imagen de salud y bienestar. Con un lavado adecuado lograremos que nuestro cabello luzca brillante, sedoso y lleno de vida.
Comenzaremos este proceso cepillándonos el cabello y lograremos de esta manera a demás de desenredarlo eliminar células muertas, suciedad, cabellos desprendidos y cualquier otra impureza que podamos encontrar.
Para una mayor efectividad es recomendable que utilicemos un cepillo con puntas redondeadas.
El lavado comienza mojando el cabello con abundante agua y enjuagándolo bien para dejarlo libre de toda suciedad. A continuación sobre la palma de nuestra mano aplicaremos una cantidad pequeña de shampoo de buena calidad (podemos asesorarnos con una experta acerca de que producto es recomendable según el tipo de cabello que tengamos). Utilizando las yemas los dedos y teniendo cuidado de nos rascarnos con las uñas aplicaremos el shampoo dándonos un suave masaje. Siempre comenzaremos desde las raíces e iremos hacia los extremos, Focalizándonos en las raíces que suelen acumular mayor suciedad.
Enjuagaremos el cabello preferentemente con agua fría o templada eliminando por completo la espuma, El agua fría cierra las cutículas del cabello dejándolo brillante y sedoso, por lo contrario el agua caliente lo reseca y opaca.
Si lo crees necesario repite este paso para dejar el cabello en optimas condiciones.
Puede que después de este paso sea necesario utilizar algún tipo de acondicionador. Elegir uno de calidad y formulado para nuestro tipo de cabello es importante. También existen innumerables tratamientos, En el caso de utilizarlos asesorarnos de los mismo por un profesional.
Por último y para finalizar secaremos el cabello suavemente con una toalla o con algún secador de buena calidad en forma moderada y lo cepillaremos para lograr un excelente resultado. |