El taladro percutor eléctrico es una utilísima, casi imprescindible, herramienta en el hogar. Desde colgar un cuadro, hasta fijar estanterías, o incluso montar y reparar muebles, sus aplicaciones son de lo más variado.
Al igual que los taladros eléctricos convencionales, o incluso los antiguos taladros manuales, el taladro percutor está pensado para realizar taladros, perforaciones, en multitud de materiales. La gran diferencia es la posibilidad de seleccionar un movimiento de percusión que acompañe al de rotación facilitando enormemente la perforación de materiales de gran dureza como por ejemplo el hormigón.
Al elegir el taladro percutor adecuado deberíamos pensar en máquinas de unos 700W, aproximadamente, con posibilidad de ajustar la velocidad de rotación de la broca (entre 0 y 300 rpm como mínimo) así como conectar y desconectar el modo percutor. El cabezal debería tener capacidad de hasta 13mm. Si además podemos seleccionar el sentido de giro, la herramienta podría ayudarnos a atornillar y desatornillar ajustando el adaptador adecuado.
Para una mayor libertad de movimientos se puede considerar el uso de taladros percutores a batería, pero si bien la ventaja de no estar limitados por el cable es importante debemos tener en cuenta un par de inconvenientes nada despreciables: el peso de la herramienta será mayor a causa de la batería, y si el trabajo va a ser prolongado es posible que necesitemos tener otra batería de repuesto cargada para sustituir la del taladro en cuanto se agote.
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