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En busca del reproductor de audio idóneo: una guía para no iniciados.
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Modificada el 04/07/2006

En busca del reproductor de audio idóneo: guía útil para no iniciados

Muchas son las características que hay que considerar a la hora de adquirir un nuevo reproductor portátil. Prestaciones, capacidad de almacenamiento, compatibilidad de formatos... una innumerable retahíla de detalles que pasan ante nuestros ojos. Quizás tener claro el uso que le daremos sea el primer paso para adquirir nuestro nuevo dispositivo personal de audio. Por Isidoro Martínez
Ya casi nadie recuerda aquellos tiempos en los que un cassette de 60 minutos cumplía las necesidades portátiles de los usuarios que quisieran disponer de su música en cualquier situación. Ahora precisamos de gigas y gigas de almacenamiento, horas y horas de reproducción, velocidades de transferencia de vértigo. El mercado analógico ha dado paso a un mundo digital sin control, en el que más no siempre significa mejor.

Dentro del universo de posibilidades que se nos presenta, hay que tener claro qué es lo que realmente necesitamos. Partiendo de la base que quizás unas características sean incompatibles con otras o -simplemente- que el reproductor perfecto no existe, es necesario que nuestras prioridades sean diáfanas.

La capacidad, nuestro primer aliciente

Uno de los primeros aspectos en los que deberemos reparar a la hora de adquirir un reproductor portátil de audio es la cantidad de música que queremos llevar en nuestro bolsillo. Una respuesta recurrente que posiblemente todos tengamos en la cabeza es "cuanto más, mejor". Pero no es tan sencillo.

Una mayor capacidad de alojamiento repercute directamente en una merma de la autonomía y la portabilidad -léase tamaño y peso-, así como en un aumento considerable del precio.

De nada nos sirve, por ejemplo, disponer de 60 GB de capacidad si la autonomía se ve reducida a apenas una decena horas, como ocurre en algunos dispositivos.

Actualmente, el potencial comprador puede optar por tres tipos de producto en función de su capacidad: reproductores de memoria flash, de hasta 1 GB; dispositivos dotados de discos Microdrive, de 4, 5 ó 6 GB, normalmente, y modelos que equipan discos duros de alta capacidad que suelen rebasar los 20 GB.

Un aspecto importante es el tipo de memoria del reproductor, esto es, interna -léase fija- o removible -extraíble. Hoy por hoy, la mayoría de reproductores de MP3 del mercado están dotados de memoria fija, aunque existen sistemas como el minidisc, en los que la capacidad viene definida por el número de minidiscos que queramos llevar con nosotros.

Algunos reproductores de MP3 incorporan entre sus funciones la posibilidad de insertar tarjetas de memoria flash adicionales. Así, podremos combinar tanto memoria interna como extraíble.

Estética y diseño aúnan comodidad

Que el reproductor sea agradable a la vista, manejable y ergonómico es una de las grandes preferencias del usuario medio. Algunas de las cualidades exigibles en este terreno suelen ser que el dispositivo pueda manejarse con una sola mano, o que en su display exista la suficiente información de la pista o grupo que se está reproduciendo.

Un tamaño reducido y un peso ligero, además, pueden resultar útiles a la hora de trasportar de manera cómoda nuestro dispositivo a cualquier lugar. Este minimalismo, a su vez, también resulta útil cuando nuestra intención es la de realizar algún tipo de deporte mientras disfrutamos de nuestra música preferida.

Autonomía, el principal campo de batalla de las compañías

La idiosincrasia de los reproductores portátiles es, precisa y obviamente, la portabilidad, y es aquí donde adquiere una gran importancia la duración de la batería. Tanto o más portátil es un reproductor cuanto más generosa es la duración de su batería.

Conforme se implementan nuevas prestaciones en los reproductores portátiles (reproductor de vídeo, álbum fotográfico, pantalla a color, etc.), mayor es el consumo energético requerido. Las compañías parecen estar descuidando este punto, incorporando más y más prestaciones y relegando el consumo a un segundo plano.

Un equilibrio entre prestaciones y autonomía es necesario para obtener cierto grado de satisfacción. Quizás la integración multimedia no sea tan imprescindible como que nuestro reproductor nos siga allá donde queramos.

Es asimismo relevante reparar en la diferencia entre el uso de baterías internas o extraíbles. Las internas suelen ocupar un tamaño menor. Las externas, por su parte, pueden resultar necesarias en aquellas ocasiones en que las expectativas de tener un enchufe a mano son remotas.

Aun así, la mayoría de compañías, están decantándose por baterías internas de componentes químicos, con voltajes más variables y dimensiones más compactas.

Reproducir, sí? ¿Pero qué?

Una vez decididas el cómo -la capacidad y portabilidad de nuestro dispositivo-, debemos reparar en el qué: los formatos de audio que deseamos reproducir.

Existe un sinfín de formatos musicales, comprimidos y sin comprimir, los más universales de los cuales son el MP3 y el WMA. Nos encontramos también con códigos idiosincrásicos de compañías desarrolladoras de dispositivos y que superan incluso la calidad de los estándares más extendidos. Es el caso del formato de propiedad de Sony, el Atrac, o del AAC, que ha popularizado Apple con sus modelos iPod.

Tales formatos conviven con una ingente variedad de códigos alternativos: OGG de Vorbis, AIFF, ASF, Audible, MPC... En todo caso, la elección debe estar ligada a los formatos que tengamos o vayamos a incluir en nuestra discoteca particular. La máxima se revela evidente: a mayor cantidad de formatos disponibles, menores limitaciones.

Los extras

Algunas de las prestaciones que mayor implantación están teniendo en los reproductores portátiles son la grabación de línea, de voz -vía micrófono integrado- y la recepción de radio FM.

Debemos tener presente que la mayoría de los reproductores del mercado distan de ofrecer calidad de grabación en línea. A pesar de que aparezca anunciado en sus especificaciones técnicas, en muchas ocasiones cabe poner en tela de juicio su correcto rendimiento.

La grabación de voz tampoco es muy útil en este tipo de dispositivos, debido a su corta distancia de recepción y a la débil captación de los micrófonos incorporados.

Algunos sistemas, como las grabadoras de minidisc y DAT, permiten la grabación en tiempo real, tanto en línea como por micrófono, con resultados satisfactorios.

Como complemento, una fuente de recepción de FM integrada en el aparato, con capacidad de grabación y almacenamiento de presintonias también es una característica a tener en cuenta. Es ésta una prestación muy útil para aquellos que no quieran ver limitada la reproducción a su discoteca personal.

¿Disco duro externo? Sí, gracias

Otra de las cualidades más elogiadas en este tipo de reproductores es la capacidad de almacenar datos informativos mediante la conexión USB. En este caso, existen tres tipos distintos de reproductores, definidos por su docilidad a la hora administrar los datos tanto musicales como informativos:

  • Docilidad completa -del inglés "full compliant"-, que define a aquellos dispositivos que no necesitan de software externo para administrar y transferir los datos, musicales o no. Dispositivos con esta característica son la gama de iRiver o los iAudio de Cowon.
  • Docilidad media o parcial, si el dispositivo tan sólo necesita de un software gestor para los datos musicales y no para su función de disco duro externo. Éste es el caso de la mayoría de dispositivos de Sony y Apple.
  • Por último, los reproductores díscolos o sin docilidad alguna -"not compliant"- necesitan de un software para administrar todos los datos que queramos transferir a nuestros dispositivos personales de audio. Son el caso del famoso Rio Karma o del Creative Zen.
Una mayor docilidad implica una mayor comodidad a la hora de transferir nuestros archivos musicales. La gestión, sin embargo, es más complicada.

Y para terminar, cómo no, la calidad

Todo lo anterior puede caer en saco roto si nuestro reproductor no ofrece los requisitos mínimos de calidad de reproducción. Una calidad de sonido nítida y rica en toda la gama de frecuencias es una de las opciones más importantes en este tipo de dispositivos.

Siempre se agradecen una serie de preecualizaciones y efectos que enriquezcan, en la medida de lo posible, el sonido representado por los amplificadores y decodificadores digitales de señales sonoras.

La amplificación digital producida por una salida de línea también puede ser una característica interesante. De esta manera, podremos conectar nuestro dispositivo portátil a los diferentes aparatos de audio que dispongan de entradas externas de sonido.

Marcas como Rio, Sony, Creative, iRiver o Apple -entre otras- son ejemplos claros de firmas cuya prioridad clara es la calidad sonora. El uso de auriculares de mayor sensibilidad -los suministrados de serie dejan mucho que desear- es imprescindible para poder disfrutar de todos los colores del sonido producido por estos dispositivos.

Palabras Clave: Mp3 | Wma | Wav | Reproductor
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