LOS AROMAS DEL AMOR
Los aromas son la vieja esencia del mundo. Ellos tienen la virtud de trasladarnos a épocas y situaciones especiales y emotivas: la memoria de los olores.
Los aromas siguen una ruta física que va directamente al cerebro, ya que se emplean células nerviosas como transmisores y receptores.
Los perfumes viajan, a través del sistema olfatorio situado en la nariz y en la parte delantera de la cabeza a la zona límbica del cerebro, lo cual procesa el olor.
Esta parte del cerebro también es el asiento del aprendizaje de la memoria y las emociones. Por ese motivo, el sentido del olfato puede desencadenar, sin esfuerzo y automáticamente, fuertes emociones y traernos el recuerdo vívido de personas y lugares. ¿A notado alguna vez la respuesta de un bebé al aroma de la ropa de su madre? O después de percibir un olor, ¿recuerda una determinada situación del pasado? por ejemplo, el dulce aroma de los jazmines en el jardín, donde paseábamos a escondidas con nuestra parejita de la adolescencia. O el perfume de nuestra maestra de primer grado...Es la respuesta de la memoria ligada al aroma, que puede ser placentera o no, según la experiencia a la que esté ligada.
AROMAS PARA EL ROMANCE
Los perfumistas del mundo, desde los mas antiguos alquimistas hasta los actuales y mayores fabricantes de perfumes, franceses, ingleses e italianos, han explotado su capacidad de los aromas para inspirar sensuales romances.
Cleopatra, una de las mujeres mas deseadas de la historia, entendía muy bien el poder que contenía el perfume. Navegaba por el Nilo en brazos de Marco Antonio, envuelta en fragancias. No sólo hacía friccionar su cuerpo con aceites esenciales de las plantas, sino que las velas de su barco estaban empapadas en ellos.
Como su perfumista y ella sabían , los aromas naturales son sumamente eróticos.
EL PERFUME: UN REGALO DE LA NATURALEZA
Los aceites esenciales son nada mas y nada menos que feromonas vegetales concentradas. Dulces aromas que atraen a los insectos que buscan el polen y al parecer también lo hacen con los seres humanos. Todas las maderas, raíces y flores producen esencias eróticas y estimulantes. Algunas como el pachuli, el jazmín o la rosa, son famosas por sus alicientes eróticos.
Los árabes, expertos en gozar todos los placeres sensuales, practicaban su habilidad con los perfumes inventando la destilación de las flores, consiguiendo entre otras, la deliciosa agua de rosas, compuesta por pétalos de dicha flor, almizcle y ámbar. Los basares musulmanes constituían en el Siglo X auténticas galerías donde exponían las lociones mas exóticas.
Sin embargo, la gracia del perfume fue en realidad inventada por la Naturaleza, quien contribuyó con mas de mil materias primas: flores, hojas, tallos, raíces, especias, musgos, semillas, capullos, resinas y cortezas, que crearon las exóticas esencias que luego el perfumista combinó para resaltar los aromas.

Las flores del naranjo, limonero y mandarino dan el fresco tono rosa, mientras que el jazmín, las violetas y las madreselvas el floral.
El tono chispeante se extrae de la canela, vainilla, lavanda y romero, mientras que los tonos cálidos provienen de plantas como la hiedra o el gálvano.
Aunque la perfumería actual es capaz de elaborar casi todos los aromas naturales e inventar otros extravagantes, todavía subsisten algunos procedimientos artesanales que consisten en esparcir flores recién cortadas en bastidores recubiertos de manteca fría , que luego de absorver el perfume, se lava con alcohol.
LA RELACIÓN ENTRE EL SEXO Y LOS PERFUMES
El descubrimiento de que la percepción de olores puede causar un impacto importante en nuestros sentidos, a incitado a una nueva y exhaustiva investigación acerca de los porqué del sentido del olfato.
De acuerdo a los especialistas en estos estudios, el sistema límbico se encuentra en íntima relación con el hipotálamo, la zona del cerebro que está en comunicación con las glándulas sexuales.
Sin este acoplamiento entre aroma y sexo la Tierra sería un planeta desierto. La sustancia química mensajera del aroma que actúa como interruptor se llama feromona. Estas son una invitación a aparearse, tanto en los seres humanos como en los animales y en los insectos.
Los perfumes fuertes que contienen aceites esenciales, estimulan sexualmente, tales como el sándalo, el pachuli y el ylan- ylang, que actúan como feromonas en las personas.

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